SETA impulsa en Islas Mauricio una desaladora modelo de sostenibilidad para territorios insulares

La isla refuerza su seguridad hídrica con una planta SWRO modular de hasta 4.000 m³/día y un enfoque integral de mitigación ambiental que prioriza la eficiencia energética, la dilución controlada de salmuera y la reducción de químicos.

La Rodrigues Public Utilities Corporation (RPUC) ha adjudicado a SETA en consorcio con un socio local, el proyecto llave en mano para una nueva planta desaladora de agua de mar mediante ósmosis inversa (SWRO) en Islas Mauricio. La instalación de diseño modular, permite producir hasta 4.000 m³/día. El contrato incluye, además, la tubería de transferencia, garantizando la plena integración con la red de distribución y una mejora tangible de la resiliencia hídrica de la isla.

Un proyecto pequeño en capacidad, grande en ambición ambiental

Aunque la capacidad diaria de la planta sitúa el proyecto en la categoría de pequeñas desaladoras insulares, el planteamiento técnico de SETA lo convierte en un caso de referencia en sostenibilidad y mitigación de impacto ambiental dentro de un archipiélago rodeado de áreas protegidas y ecosistemas de alta sensibilidad. Mauricio destaca por su riqueza natural y por contar con una Reserva de la Biosfera de la UNESCO. En un contexto con prioridad ecológica regional y fuerte presencia de ONGs y programas internacionales de conservación, el equilibrio entre seguridad hídrica y protección del medio es una exigencia ineludible.

SETA ha orientado el diseño, construcción y operación hacia la minimización del impacto mediante soluciones de bajo consumo energético, estrategias de dilución de salmuera, reducción de productos químicos y prácticas alineadas con recomendaciones internacionales para una operación responsable en entornos marinos frágiles. La filosofía del proyecto es clara: generar agua potable de alta calidad con el menor coste ambiental posible.

Claves ambientales

1) Gestión responsable de salmuera.
La descarga de salmuera se aborda con un diseño hidráulico y de emisario orientado a la dilución controlada y a la rápida dispersión, reduciendo el gradiente de salinidad y evitando acumulaciones en zonas de interés ecológico. 

2) Eficiencia energética y recuperación.
La planta incorpora equipos de alto rendimiento montados sobre bastidores compactos autoportantes (skids), lo que reduce obra civil, acorta plazos y mejora la huella de carbono del despliegue. El diseño incluye bombas de alta eficiencia, recuperadores de energía de última generación y estrategias de operación por demanda que limitan el consumo específico (kWh/m³). La modularidad permite ajustar el caudal a la estacionalidad sin penalizaciones energéticas, manteniendo el factor de carga en rangos óptimos.

3) Reducción de químicos y pretratamientos más limpios.
Para minimizar el uso de químicos, el proyecto favorece pretratamientos físicoquímicos de baja dosis, filtración optimizada, y el empleo de membranas de ósmosis inversa de última generación que operan con menores necesidades de antiincrustantes. 

4) Monitoreo y gobernanza ambiental.
La instalación opera con un SCADA avanzado que integra indicadores de desempeño ambiental (salinidad y temperatura de descarga, consumo específico, dosificación de químicos, calidad del permeado, etc.). Con esta información, el equipo de operación puede afinar la consigna energética en tiempo real.

Alcance “llave en mano” del consorcio: más que una planta

El contrato está concebido como un proyecto integral, cubriendo todas las etapas necesarias para entregar una solución completa y operativa:

  • Ingeniería y diseño detallado del sistema, pretratamientos, captación, vertido y tubería de transferencia.
  • Fabricación, suministro e integración de equipos en skids autoportantes, simplificando transporte, montaje y puesta en marcha.
  • Obra civil y mecánica asociada a edificios, cimentaciones, tuberías, válvulas y accesorios, así como interconexiones con la red existente.
  • Sistemas eléctricos, instrumentación y control, con automatización y SCADA para operación eficiente y segura.
  • Puesta en marcha y operación inicial durante un año, incluyendo formación de personal local, transferencia de conocimiento y plan de mantenimiento.
  • Logística y repuestos críticos, garantizando disponibilidad y continuidad del servicio en un entorno insular.

Este alcance asegura que la planta no solo produzca agua, sino que se integre en el ecosistema técnico y ambiental de Islas Mauricio, con una cadena de valor que abarca desde el diseño hasta la operación responsable.

Modularidad, rapidez y resiliencia para una isla en transformación

El diseño modular, compuesto por cuatro líneas independientes de 1.000 m³/día aporta flexibilidad operacional, permitiendo adaptar la producción a la demanda y a la variabilidad climática. Al concentrar equipos en skids, se reduce la complejidad logística típica de los proyectos insulares, se acortan los plazos de ejecución y se disminuye las necesidades de obra civil. La conexión con el sistema de distribución completa el círculo: producción eficiente, integración hidráulica y distribución fiable para la población y la actividad económica local.

La planta contribuirá a paliar la escasez de agua y a reforzar la seguridad hídrica frente a escenarios de estrés climático y variabilidad de precipitación. En territorios donde el equilibrio con el entorno es determinante, apostar por tecnologías limpias, operación eficiente y gestión ambiental proactiva es, más que una elección, una necesidad.

Con esta adjudicación, SETA consolida su posicionamiento internacional como tecnólogo y proveedor de soluciones integrales en tratamiento de agua y desalación, demostrando que es posible conciliar la necesidad de recursos con la protección de ecosistemas de alto valor. Este proyecto de desalación constituye un ejemplo replicable para territorios insulares y comunidades costeras que enfrentan el doble desafío de garantizar agua y preservar su patrimonio natural.

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